W. Wallace Smith (1958-1978)

W. Wallace Smith fue el tercero de los hijos de José Smith III que lo siguieron en el liderazgo de la Iglesia. Bajo su liderazgo, la iglesia experimentó el crecimiento fenomenal en culturas no Occidentales. El trabajó también ayudando a la iglesia en desarrollar una forma más descentralizada de gobierno.

Africa era un continente donde la iglesia empezó a crecer rápidamente. El primer contacto de Nigeria sucedió en 1962, y, a pesar de demoras causadas por su guerra civil, la iglesia se estableció oficialmente allí en 1966. Otros países africanos donde la iglesia empezó a tener una presencia fueron Kenia y Liberia.

La iglesia empezó también a crecer en la República Dominicana y Haití. Corea, Taiwán, y Japón fueron otras áreas significativas de expansión. Las misiones médicas proporcionaron mucho ministerio necesitado allí, y la iglesia abrió también escuelas para niños. En los primeros años de la década de los 60, se hizo contacto con individuos de la India para establecer la iglesia formalmente allí en 1964.

Un énfasis misional significativo se estableció en Sudamérica, visto como el punto focal de las historias que se encuentran en el Libro de Mormón. Ed Guy proporcionó un ministerio personal extraordinario en la historia moderna de la iglesia mientras caminó a través los países devastados por la guerra de El Salvador y Guatemala, viviendo con las personas y abusos gubernamentales desafiantes.

Pero como la iglesia empezó a llegar a estas culturas. El liderazgo tuvo que mirar de cerca en la historia y teología, trabajando para determinar qué creencias y prácticas eran sólo culturales y cuales eran las bases básicas. Esos no fueron preguntas fáciles de contestar. Al tratar de entender mejor y para indicar las creencias básicas de la Iglesia, W. Wallace designó un Comité en las Creencias Básicas cuya tarea debía desarrollar declaraciones teológicas acerca de Dios, Jesucristo, el Espíritu Santo, el evangelio, la revelación, la iglesia, las escrituras, y en otros temas que ellos encontraron necesario.

Aunque la idea de la construcción de un templo en Independence, Missouri había sido parte de la tradición de la iglesia, nada específico se había dicho o había sido hecho por varias décadas. En 1972, W. Wallace por revelación trajo el concepto de vuelta en un documento que llamó "definiendo el propósito y escogiendo el lugar para erigir un templo."

Especialmente en los Estados Unidos pero también en la Iglesia global, las mujeres empezaron a ser más abiertas con respecto a las maneras en que ellas podrían participar en los ministerios de la iglesia. Aunque mujeres habían sido activas en varias formas en la mayor parte de la organización, ellas se habían involucrado sólo como muejeres encontrandose con las necesidades de otras mujeres, limitadas por su propio entorno. Para ellas esto había sido satisfactorio hasta este punto, pero las mujeres comenzaron a hacer preguntas más específicas con respecto a prácticas y preguntas acerca de la ordenación.

A diferencia de los anteriores Profetas-Presidentes quienes habían servido hasta la fecha de sus decesos, W. Wallace designó a su hijo, Wallace B. Smith, para sucederlo como Presidente-Profeta después de un período de dos años de preparación, empezando en 1976. Esto sucedió, y W. Wallace se jubiló, para serle dado el título de Profeta Emérito en 1978.

Durante su ministerio entregó a la Iglesia las revelaciones registradas en el libro de Doctrina y Pactos secciones 145 a la 152.