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Joseph Smith III tenía sólo doce años cuando su padre fue asesinado. Después de esa experiencia, él no tuvo nada que ver con cualquiera de los grupos que dejaron Nauvoo, ni mostró un interés inicial en la unión con la Nueva Organización. Cuando Briggs y Samuel Gurley vinieron a visitarlo en 1856 para invitarlo a convertirse en el presidente de iglesia, él no se sintó halagado. Su reacción inicial fue la de rechazar su invitación totalmente. Después de una reflexión adicional, él les dijo que antes de poder aceptar su invitación, él tendría que tener un testimonio verdadero del llamamiento. No sólo ellos fueron a visitarle, sino que también el grupo que se había ido a Utah con Brigham Young envió emisarios a verle para que tomara el liderazgo en la iglesia de Salt Lake City. Durante los siguientes cuatro años, él luchó con esta decisión, finalmente el recibió su testimonio del llamado en el otoño de 1859. Él y su madre asistieron la Conferencia de 1860 en Amboy, Illinois, donde él compartió una declaración acerca de su lucha. Entonces él fue presentado al pueblo y unánimemente fue aceptado como su "profeta, vidente, y revelador." Temprano en su administración, Joseph encaró las presiones de los que tuvieron diferentes puntos de vista acerca de la necesidad y el deseo de reunirse juntos en comunidad. El recordó los problemas de años anteriores, cuándo preparaciones adecuadas no se habían hecho, y alentó a los miembros para ser sabios en sus decisiones. Más que vier la construccion de Sión como una empresa a corto plazo, José sintió que la construcción del reino de Dios sería una actividad difícil y a largo plazo. Los miembros entiendieron que esto debía ser de una alta prioridad. Otro problema Joseph enfrentó fueron las necesidades económicas de la Iglesia. Había varios factores significativos—pero uno primario era que no existía una estructura claramente definida y aceptada para la reunión y administración de los fondos. El Obispado Presidente tomó ese papel, y el diezmo empezó a ser entendido como el dar la décima partede lo que fue quedaba después de que las necesidades básicas se cubrían. Así como los miembros de la Nueva Organización habían venido de muchos grupos diferentes, ellos trajeron obviamente con ellos variadas creencias. Ellos no fueron tímidos en expresarlos ni en su predicación en las publicaciones de la iglesia, teniendo esto como resultado el conflicto no menor.
José alentó el desarrollo de varias publicaciones de la iglesia. El True Latter Day Saints' Herald (El verdadero Heraldo de los Santos de los Últimos Días) fue la revista oficial de la iglesia, y promocionó varios tratados y folletos enfocados en el alcance misional. Hubo también otras publicaciones en los países donde la iglesia se estableció—Wales, Inglaterra, Australia, y Tahiti. Se desarrollaron materiales para los niños y la juventud, incluyendo el Zion's Hope (La esperanza de Sión), que empezó en 1869, con Marietta Walker como redactora. Autumn Levaes (Las Hojas de Otoño) empezó a publicarse en 1888 y fue diseñada para jóvenes y mujeres. Así como la educación había sido importante en la iglesia original, continuó siéndolo bajo el liderazgo de José III. Después que mucha discusión acerca de su propósito, una propuesta para un colegio liberal de artes en Lamoni, Iowa, se adoptó en 1888. La apertura en 1895, de el Graceland College (hoy Graceland University) que fue diseñado para ser un lugar abierto a miembros de todas las denominaciones, tanto estudiantes como instructores, fue un lugar para estudiantes donde pudieran discutir y aprender de diversos puntos de vista. Aunque Graceland tuvo dificultades financieras en muchos de sus primeros años, continuó operando, graduándose su primera clase en 1915.
Joseph Smith había empezado una "Nueva Traducción" de la Biblia al comienzo de la historia de la Iglesia, pero nunca se publicó durante su vida. Su madre, Emma Smith Bidamon, tuvo el manuscrito después de la muerte de su marido y lo dio a la iglesia después que su hijo, Joseph Smith III, tomó el liderazgo. El trabajo de la redacción empezó en 1866, y se publicó en 1867. Durante su ministerio entregó a la Iglesia las revelaciones registradas en el libro de Doctrina y Pactos secciones 114 a la 131. |


